martes, 25 de enero de 2011

Mi amigo de internet

Un día que estaba especialmente aburrida, se coló en mi vida un brasileño vía Internet.
Fué darle a aceptar y aparecer un "hola" acompañado de una frase graciosa, acerté a contestar otro "hola" y me desconecté como si estuviese cometiendo algún extraño pecado.
Desde entonces presencio una especie de serie, tipo Beberly Hills, en mi muro.
El protagonista es un chico que sale en sus múltiples fotografías maravillosamente feliz, en apariencia su vida es una fiesta continua donde no hace más que conocer gente preciosa, y día a día desarrolla un montón de actividades divertidas.
Tengo claro que ese es un análisis muy superficial de una vida, y que debería molestarme en conocerlo un poco antes de opinar tan a lo loco.
El caso, es que para mí es mucho más divertido coger lo que veo sin profundizar absolutamente nada e inventarme una historia semanal con protagonistas de verdad y nombres propios que me hacen reír en sus vidas reales.
Pero mucho más en mi cabeza donde los uno y desuno como me da la gana y hago que giren en un gran circo de colores que hace mi vida divertida.
PD: Le doy las  gracias a la gente espontánea y despreocupada que le da alegremente al botón agregar o al de aceptar.
A los que se toman la vida con humor.
A los que van por la calle como estrenando zapatos nuevos, me refiero a los que todavía se alegran el día con esos detalles, no a los que parece que se han comprado un numero menos.
Ellos me recuerdan que la vida por dura que sea vale la pena vivirla y  que como dice mi abuela "nunca choveu que non escampara".

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